viernes, 4 de mayo de 2012

El Samsung Galaxy S III no llega solo, se estrena con el S Pebble y nuevos accesorios

Samsung continúa presentando novedades relacionadas con el Galaxy S III. Tras el dispositivo, la compañía ya ha mostrado sus primeros accesorios, entre los que destaca S Pebble, un pequeño reproductor de música pensado para complementar al Galaxy S III.
   El Samsung Galaxy S III ha cumplido con las expectativas. Samsung ha presentado en Londres el terminal, que contará con especificaciones de última generación. La compañía surcoreana no ha escatimado a la hora de utilizar algunos de los componentes más potentes del mercado y ha querido que los accesorios estén a la altura de este avanzado dispositivo.
   El accesorio más destacado ha sido S Pebble. Se trata de un pequeño reproductor de música que para muchos es al Samsung Galaxy S III lo que el iPod Shuffle al iPhone, aunque con un matiz importante, su relación con el teléfono.
   El diseño de S Pebble respeta las líneas básicas del Samsung Galaxy S III, es decir, sus colores y sobre todo la forma redondeada. Sus reducidas dimensiones, 32,5 milímetros por 43,1 y 13,2 milímetros, junto con una pinza en la parte posterior, hacen que sea un dispositivo enfocado a la movilidad y al deporte.
   El S Pebble no tiene pantalla propiamente dicha, sino un panel táctil que permite el control y la interacción con las canciones, al estilo iPod Shuffle. En los lados, este dispositivo cuenta con un botón para bloquear los controles y con otro para marcar las preferencias en cuanto a mantener la reproducción después de terminar una lista de reproducción o terminar con la misma.
   Todas estas características describen a un dispositivo que no dista de la oferta actual del mercado, pero el S Pebble destaca por su estrecha relación con el Samsung Galaxy S III. Según Samsung, el S Pebble se gestiona totalmente a través del Galaxy S III, eliminando la necesidad de conectar el reproductor al ordenador para ampliar o variar el catálogo de música disponible. Los usuarios podrán transferir su música del Galaxy S III al S Pebble y regular sus carpetas y listas, eliminando al PC de la ecuación.
   Para Samsung el S Pebble es un complemento ideal para liberar a su último 'smartphone' de la tarea de reproductor, permitiendo que el terminal ahorre batería. Además, las reducidas dimensiones del S Pebble pretenden rellenar los espacios de uso, como las actividades deportivas, en las que emplear el Galaxy S III puede ser más complicado. Con una autonomía de 17 horas y una capacidad de 4 GB, Samsung considera el S Pebble como un accesorio ideal de su nuevo 'smartphone'.

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